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Lo que debe saber sobre BACARDI
La organización británica ROCK Around the
Blockade ha iniciado en el año 1999 una campaña de boicot
a Bacardí y de divulgación de las acciones organizadas contra
Cuba por esta multinacional, propietaria también de la marca
MARTINI. Los abogados de Bacardí ayudaron a redactar la
Ley Helms-Burton, que extiende el bloqueo de Estados Unidos
a terceros países, quebrantando la Ley de Comercio Internacional.
Tan decisivo fue el papel de Ignacio E. Sánchez, miembro
de la Fundación Cubano Americana -CANF- y abogado de Bacardí,
para que se promulgase la ley Helms-Burton, que el senador
William Dengue dijo que la ley debería ser rebautizada como
Ley de Protección Helms-Bacardí.
Al apoyar el bloqueo y financiar la Fundación Cubano Americana,
Bacardí comparte la responsabilidad del sufrimiento impuesto
a Cuba en los últimos 40 años por aquellos que rehusan aceptar
el rumbo socialista escogido por el pueblo cubano. Bacardí
ahora se ha apropiado de la marca del Havana Club.
Altos directivos y accionistas de la transnacional Bacardí
han estado involucrados, directa o indirectamente, en acciones
políticas y de terrorismo contra la nación cubana, su pueblo
y sus dirigentes.
Hasta la fecha no se ha encontrado ni una frase escrita
o grabada en cinta, donde un o una accionista de la compañía
exprese desacuerdo o rechazo ante tales hechos. Y son por
lo menos seiscientas las personas accionistas, casi en su
totalidad ligados familiarmente. Los accionistas son corresponsables
por acción directa u omisión. Por ende, la hoy llamada Bacardí-Martini.
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CAMPAÑA BACARDI : UN MAL TRAGO
En 1996, Bacardí comenzó ilegalmente
a vender su propio "Havana Club". Pernod Ricard el
representante internacional de esta marca ha presentado
varias demandas. Aunque debido al bloqueo, el ron
cubano no puede venderse en los EE.UU., en 1974 Cubaexport
registró la marca Havana Club para impedir que otras
compañías se apropiasen de ella.
EL AÑO 2000: BOICOT A BACARDI
Este año la campaña se generalizará y pedirá en todo
el mundo no comprar los productos Bacardí, así como
su venta en bares o tiendas.
El propósito de la campaña es hacer disminuir las
ganancias de Bacardí . Como precedentes están los
éxitos obtenidos por campañas similares contra compañías
transnacionales que han sostenido actividades inhumanas,
como la que se hizo contra Nestlé, al promover su
leche en polvo para párvulos de países subdesarrollados,
y contra Shell, al involucrarse en las atrocidades
contra el pueblo Ogoni, de Nigeria. Estas campañas
contaron con el apoyo mundial y forzaron a dichas
compañías a reconsiderar sus políticas.
¡A partir del 2000:
No beba Bacardí, le dejará un mal sabor en la boca!
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